lunes, 3 de septiembre de 2007

Transformers o la espera en vano...

Hace poco estuve merodeando las salas de cine en busca de un buen momento de distracción y entre la avalancha de películas frívolas y demás banalidades de temporada, me topé con uno de los hitos (al menos para mí) de mi lejana niñez; los Transformers. Siempre quise ver retratada en la pantalla gigante la majestuosa mula-camión-remolque de Optimus Prime, o el trepidante helicóptero ( o algo así ) de Megatron. Pero en cambio de eso, me tope con una parafernalia de efectos especiales gratuitos y exacerbados, que únicamente pretendían arrancar un sollozo de sorpresa en el incauto espectador, o en mi caso, en el desprevenido transeunte arraigado a sus raices pueriles. Hace mucho tiempo (desde Titanic, creo) no veía un desperdicio de dinero, locaciones, tiempo y personas tan evidente, en pos de una producción que pudo haber sido majestuosa e incitadora de una nueva fiebre "Autobótica" en las nuevas generaciones, pero que se convirtió (gracias a la mano gangrenosa de Michael Bay) en un comercial extra largo más, como esos que Hollywood sabe cocinar tan bién y que las empresas de juguetes se deleitan en esperar para llenar aún más sus ya infladas cuentas bancarias. No es que reniegue de algún tipo de bondad que la película pudiese ofrecer, no en vano, para sofisticar un poco el menudo bodrio que se estaba formando, Mr Bay tomó su propia camara y rodó "difíciles" escenas de humor sui generis, escritas por un guionista amante talvez de las telenovelas latinas (pues cualquier parecido con ellas en esta parte, fue más que coincidente), sino que también se rodeó de un excelentísimo casting con anti héroe con cara de bobo y coincidencia romántica atlética y sexi a bordo. Tal vez lo más triste fue ver al viejo John Voight tratando de sacar adelante un descabellado papel de militar comprometido a defender su planeta desde su planeta (U.S.A) en una demostración más de el ego tan vacuo que los "gringos" tienen, pero bueno, el bueno de Mr Voight también tendrá cuentas que pagar. No me tomaré la molestia de contar o criticar la pelicula, pues no vi película alguna. Lo único que vi, fue como se siguen burlando del espectador derrochando efectos especiales computarizados que hablan muy bien del avance de los programas de diseño por ordenador y demás bondades de la tecnología moderna, pero que demerita y lanza denuestos ofensivos en contra del espectador que solo quiere pasar un buen rato con una película que además de "efectos" también tenga algo de contenido, un poco de esfuerzo por parte de sus actores y tal vez una pizca de enseñanza. Si esto es lo que busca, absténgase de ver Transformers, pues no solo mancillará las tiernas remembranzas de su niñez acerca de los "decepticons" (spelling???) contra los autobots, sino que también le dará la sensación de valorar y extrañar ese billetico que pudo haber invertido en cosas más interesantes y entretenidas como comprarse unas buenas cervezas y ver las repeticiones de automan y manimal en casa. Sin duda ofrecerían un mejor momento y una mayor satisfacción que esta charada hollywoodense. Una vez más Mr Bay ha logrado superar sus bodrios anteriores, porque inclusive alcancé a extrañar "armageddon", que en su momento me pareció insufrible, pero que hubiese preferido inmensamente volver a ver. Y eso es ya caer muy bajo.

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